Este es el
testimonio de un estudiante, el cual prefirió mantener el anonimato, quien nos
cuenta que tras darse cuenta de que le habían robado, salió corriendo tras este hombre para exigirle que le devuelva su
celular y afortunadamente en el camino se encontró con un amigo que notando su
desesperación le ayudó a confrontar al ladrón.
El hombre negó
rotundamente lo que había hecho e intentó ser agresivo con el estudiante, es
por eso que ambos jóvenes decidieron llamar a los guardias de la universidad,
los mismos que revisaron todas las pertenencias del presunto ladrón y al no
encontrar el celular infirieron que el hombre trabajaba en grupo con otros
ladrones. Horas después los guardias encontraron los restos del celular en las
afueras de la universidad.
Después de este
hecho, la universidad logró capturar a esta banda de ladrones.
Este y otros casos
similares de robo a estudiantes y profesores dentro de la universidad nos hace
cuestionar cómo realmente funciona la seguridad dentro de nuestro campus.
¿Estamos realmente seguros? ¿Cómo está respondiendo la universidad frente a
esta problemática?
El jefe de
seguridad de la Puce, Roberto Ramos, nos comentó que la universidad contaba con un total de 44
guardias ubicados en todos los ingresos y dentro de las instalaciones, pero
debido a un recorte presupuestario, del cual evadió comentar al respecto, hoy
por hoy, la universidad posee 28 guardias que únicamente se ubican en las
entradas vehiculares y peatonales. Existen 3 turnos de vigilancias, de 7 am a
15 pm, de 15 pm a 11 pm y de 11pm a 7am. El último turno es realizado por una
compañía de seguridad contratada llamada LAAR, ya que el reglamento de la universidad no
permite que los guardias posean armas. Roberto nos cuenta que, la universidad posee 298 cámaras que cubre el 90% del campus Universitario. Él es la persona encargada de monitorear las cámaras, sin embargo se encarga hasta las 4 de la tarde, estos vídeos son accesibles únicamente con una solicitud y duran entre 5 a 12 días, después de este plazo son programados para ser eliminados.
Desde hace tres
años se implementó el carnet como un
requisito para la entrada de estudiantes y administrativos, aunque él mismo ha
traído algunos inconvenientes entre estudiantes y guardias de turno. Estos
últimos dicen ser los más afectados ya que por un lado se ven expuestos a los
comentarios y reacciones del personal universitario que se niegan a colaborar
con la seguridad y por otro lado si dejan de hacerlo, son criticados por no
impedir que los ladrones se infiltren.
La universidad
tiene contacto directo con la policía nacional, los mismos que han colaborado
en la captura de algunos delincuentes dentro y fuera de las instalaciones.
A pesar de las
medidas que se han implementado. ¿Porque sigue existiendo casos de robo,
especialmente en lugares como la cafetería y la biblioteca? El jefe de
seguridad de la universidad afirma que la mayoría de robos se dan por el propio
descuido de los estudiantes.
Frente a esta
realidad, ¿Que nos queda por hacer?
Esta situación nos
permite reflexionar sobre el rol que cada persona debe cumplir en función del
cuidado y la prevención de la delincuencia. Por una parte los guardias deben
trabajar de forma comprometida con la seguridad universitaria y por otro, los
estudiantes deben tomar las medidas necesarias para cuidar y conservar sus
pertenencias.

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